Emociones: llave de los aprendizajes

Hildaura Zulantay

Becaria ANID. 2017-2021.
Universitat Barcelona.
Asistencia Técnica Educativa.
ATE-MINEDUC.

12 de abril de 2021

La emoción es una reacción breve, intensa e instintiva, es una respuesta integral frente a un estímulo, dicha respuesta – previa a la razón – es generada en el sistema límbico; estas reacciones, debido a la acción de neurotransmisores y hormonas, son públicas, pues se manifiestan en movimientos, respiración, sudoración, son reacciones primarias de tipo inconsciente e inmediatas. La emoción es un complejo de respuestas químicas y neuronales de comportamiento con un determinado patrón, entre los cuales se encuentran las emociones básicas universales como la alegría, tristeza, sorpresa, asco, miedo e ira (reacciones de atracción o repulsión, de excitación o calma) y emociones complejas como las emociones sociales (reacciones positivas o negativas, orgullo, vergüenza, entre otras).

Los sentimientos, por su parte, son manifestaciones secundarias, eventos de la mente, son invisibles, privados, más estables en el tiempo, de mayor duración, menos intensos, pero más profundos; los sentimientos son los trazos mentales que realiza el cerebro al registrar el estado del cuerpo como mapas neuronales, en otras palabras, los sentimientos son percepciones que emergen de los mapas corporales del cerebro relacionados con la vida, su complejidad y dinámica. Los sentimientos permiten decidir, generar respuestas corporales y determinados comportamientos basados en la razón, luego de interpretar de manera consciente, progresiva e individualmente el estado cerebral.

Las emociones se traducen biológicamente en procesamientos sensoriales llamados sensaciones, las cuales son fisiológicamente excitación nerviosa que se produce tras recibir estímulos tanto físicos como químicos a través de los sentidos. Las sensaciones al ser seleccionadas, leídas organizadamente e interpretadas por el cerebro, se transforman en percepciones, estas actividades mentales son las que otorgan significado a los sentimientos.

El pensamiento, nuestra mente, nace en los mapas cerebrales, origen de la consciencia, a partir de ésta nos auto-percibimos de tres modos, en cuanto a estado corporal, respecto del contenido de nuestros pensamientos y en relación a la forma en la cual pensamos, construyendo meta-representaciones. La velocidad del pensamiento depende de cuánta atención mantengamos, de allí que en estados de tristeza se da lentitud, y en estados de alegría existe mayor dinamismo químico, el cerebro acelera sus procesos, existiendo un ajuste por sobrevivencia.

«Vida, una dulce melodía». Estímulos, Emociones, Sensaciones, Percepciones, Sentimientos, Pensamientos.

Emociones y sentimientos cumplen:

  • Un rol adaptativo: hacia la preservación.
  • Mantención de la homeostasis del cuerpo: equilibrio en la composición química del medio interno, y
  • Autorregulación: capacidad de controlar reacciones en favor de un ambiente social flexible, base biológica en respuestas con distinta complejidad, tales como respuestas cooperativas o competitivas, alejamiento, mayor o menor actividad, respuestas de reparación o defensa.

Las emociones son la raíz de los sentimientos, éstos a su vez son la base de la vida mental, del pensamiento, y el pensamiento es aquel que permite los aprendizajes. Sin embargo, estos procesos no son lineales, todo funciona como una red integrada, una red interrelacionada, existiendo otros elementos claves que interaccionan, a saber, la memoria, la corteza prefrontal y el sistema visceral con los pre-sentimientos.

Crear climas emocionalmente positivos, releva una adecuada disposición hacia el aprendizaje; favorecer un buen clima socio-afectivo en entornos de aprendizaje, potencia la relación emoción y memoria.  ¡Las emociones positivas favorecen el desarrollo de la percepción! ¡las emociones positivas anclan la información en la memoria a largo plazo! Dentro de todo, podemos evaluar y decidir nuestros comportamientos, mientras se activa naturalmente la memoria y el sistema visceral.

Referencias:

Damasio, Antonio (1996). El error de Descartes. La emoción, la razón y el cerebro humano. Crítica: Barcelona.

Damasio, Antonio (2005). En busca de Spinoza. Neurobiología de la emoción y los sentimientos. Crítica: Barcelona.

Sapolsky, Robert (2017). Compórtate. La biología que hay detrás de nuestros mejores y peores comportamientos. eBook